Cómo componer una canción paso a paso
Método práctico para transformar una idea en una canción: base, capas, estructura, contraste y revisión.

Empezá con una idea pequeña
Una melodía corta, un patrón rítmico, un arpegio, una progresión o una textura pueden ser suficiente. El objetivo es crear una idea clara para escuchar qué pide después, sin juzgarla demasiado pronto.
Construí una base
La guía histórica proponía batería y bajo. Sigue siendo válido, pero no es una regla: la base puede nacer del ritmo, la armonía, un loop, una voz o un instrumento principal.
Agregá capas con función
Cada pista debería aportar ritmo, armonía, melodía, textura, dinámica o contraste. Si dos elementos ocupan el mismo espacio sin aportar algo distinto, simplificá.
Dale estructura y movimiento
Usá bloques de 4, 8 o 16 compases como referencia cuando ayuden, no como obligación. Introducí y retirás elementos para crear expectativa, descanso y resolución.
Revisá con distancia
Grabá una versión, dejala reposar y volvé con oídos frescos. Revisá si la idea central sigue visible, si alguna capa sobra y si cada sección justifica su duración.